En el presente artículo vamos a poner un foco especial sobre aquellas pólizas de seguro que tiene una cobertura total. Si bien existe la posibilidad de aplicar este servicio, vamos a puntualizar en los seguros totales de autos y de viviendas, ya que son los que más curiosidades despiertan por parte de los clientes.

Dentro del mundo de las pólizas de seguro, podemos encontrar distintos tipos de pólizas, dependiendo el bien que busquemos asegurar. Existen protecciones para vehículos, para viviendas, para negocios, de vida y algunos más. A su vez dentro de estos mismo, también hay una diferenciación, ya que coberturas simples (u obligatorias), intermedias y completas, o también llamadas Seguro Todo Riesgo.

Por el lado de los vehículos, principalmente automóviles, las características propias que se deben evaluar son: son marca, modelo, año de fabricación, características distintivas (cubierta de auxilio externa, techo vidriado corredizo) y a su vez ciertas características del conductor como edad y sexo.

En cuanto a la cobertura, la compañía aseguradora va a tener que hacer frente ante las siguientes situaciones:

-          Prestamos de auto sustituto en caso de reparación, por lo que en caso de dejar nuestro vehículo en un taller mecánico para realizar algún tipo de arreglo, la compañía nos facilita un reemplazo de iguales características por el tiempo que sea necesario.

-          Responsabilidad Civil.

-          Cobertura contra granizo: este tipo de cobertura es relativamente nuevo y uno de los servicios más solicitados teniendo en cuenta la inestabilidad climática que caracteriza a nuestro país en los últimos años.

-          Robo o incendio total o parcial del vehículo: la modalidad parcial se suma para complementar a la total, que solo abona al cliente si el auto no es encontrado por la policía tras el hurto o si al ser encontrado el mismo tenía una destrucción mayor al 70%

-          Rotura de cerraduras o cristales: En caso de robo, por más que el mismo no haya sido perpetuado, la compañía de seguro se hará cargo de las roturas existentes.

Mientras que la parte más importante para el cálculo del  seguro de una casa son las características que este tipo de vivienda tenga y su ubicación, así como cambia si es propietario o inquilino. Las principales características a tener en cuenta son: año de construcción, metros cubiertos del inmueble, tipo de vivienda (PH, departamento, dúplex, casa, casa de campo, etc.) ubicación y código postal, protección y seguridad (alarmas, rejas, etc.),  uso de la vivienda, en caso de alta gama si tiene o no domótica (hogares inteligentes o automáticos).

Esta primera información se debe analizar teniendo en cuenta en que situaciones el seguro será quien tenga que responder, las cuales son: Urgencias domésticas, Asistencia informática, asistencia a mascota y plantas, reparación de electrodomésticos, asesoramiento y protección jurídica, línea médica, servicio de ayuda domiciliaria y por supuesto robo o hurto, incendio total o parcial y desastres climáticos como granizo o tornados.

Para concluir este artículo, creemos que es importante dejar en claro un último punto que también es crucial que el usuario  conozca.  En la actualidad, no solo podemos contratar este tipo de póliza de manera tradicional, sino que cada vez con mayor frecuencia, los usuarios prefieren realizarlo de manera online, es decir a través de sitios webs especializados en los que encontramos a las mejores y más prestigiosas compañías de seguro del mercado. El método es simple, con solo completar un formulario, todas las empresas van a enviar un presupuesto para que el cliente compare desde la comodidad de su hogar.